Nuestra metodología

En todo proceso terapéutico, en primer lugar, llevamos a cabo una cuidadosa evaluación. Consideramos fundamental este proceso para entender de dónde viene el sufrimiento y diseñar la intervención. Tras esta fase de evaluación, diseñamos una propuesta de intervención y planteamos los objetivos terapéuticos. Una vez finalizada esta primera fase, iniciamos el proceso de intervención. Durante esta etapa, emplearemos diferentes técnicas terapéuticas como la conversación, la psicoeducación, técnicas cognitivas, técnicas corporales y de movimiento, técnicas proyectivas y de dibujo, técnicas de imaginación y fantasía, entre otras.

Durante todo el proceso personal, promovemos la participación activa y constante de la persona y/o la familia, según el tipo de intervención y trabajamos en ayudar a la persona a identificar las necesidades, su estado emocional, las dificultades así como a identificar los propios recursos y adquirir herramientas de manejo favoreciendo el crecimiento y la transformación.

La periodicidad de la intervención se valora según la evaluación realizada. La frecuencia de las sesiones inicialmente puede ser semanal o quincenal, espaciándose gradualmente en función del momento del proceso y evolución.

 

El modelo de Psicoterapia

El sufrimiento humano se presenta en forma de diferentes respuestas: síntomas depresivos, ansiedad, dificultades relacionales, manifestaciones corporales, problemas de sueño, entre otros malestares que afectan la capacidad de adaptación y de funcionamiento global. El síntoma es el mensajero de tu malestar o dolor psíquico. Nuestra manera de hacer psicoterapia entiende que es necesario comprender la causa de ese sufrimiento que explicaría la sintomatología actual. La intervención se centra en la raíz del sufrimiento y no en el síntoma.